Los cronometradores de la época dicen que fueron 15 segundos de incrédulo pestañeo mientras la cabeza yacía separada del torso. Más de 300 años después, y en contra de la creencia general de que cuando te cortan la cabeza se apaga la luz ipso-facto, unos científicos de la Universidad de Raboud en Nijmegen (Holanda) han publicado un estudio en la revista de acceso abierto PLoS ONE que ponen en duda lo instantáneo del asunto.
Según los investigadores holandeses, la decapitación no es el acto final para el cerebro; y utilizando un modelo informático y químico llegan a afirmar que las células del cerebro podría ser revividas si se les da oxígeno y glucosa.
Los científicos estaban preocupados por la ética de matar a las ratas de laboratorio a través de la decapitación; y decidieron estudiar esa misma ética cortándoles ellos mismos la cabeza, para saber si sufren una decapitación rápida o tardan en perder la conciencia evitando mucho dolor.
August 1, 2011 in: Curiosidades, Noticias
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